
Asombrosas prestaciones, suave manejabilidad, expresivo diseño y un lujoso interior sitúan al 300C como una alternativa en la élite diferente al resto. El preciso comportamiento dinámico está respaldado por el Programa Electrónico de Estabilidad (ESP)* con Control de Tracción Permanente (ASR) y Asistencia a la Frenada de Emergencia (BAS). La más avanzada electrónica toma protagonismo en un amplio y relajante interior, desde el sistema de sonido Boston Acoustics® y el disponible sistema de navegación basado en DVD, todo ha sido pensado para su pleno bienestar. Con su poderosa presencia, el 300C representa la mejor prueba de que el sentido común y la emoción son perfectamente compatibles.